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Estudiar Medicina supuso un gran esfuerzo y muchas horas de biblioteca, así que lo primero que fui es "Estudiante". Después empecé a trabajar y fui "medico", pero con minúsculas... aquello no era lo que yo pensaba y había demasiados obstáculos para ejercer una de mis pasiones. Vinieron los niños y fui "MADRE", en mayúsculas y a tiempo completo; en aquel momento no había sitio para nada mas. Menos mal que mi compañero sacó a la "Compañera de vida" que había en mí y poco a poco fue encontrando su hueco entre la "Madre", que empezó a ceder espacio, y el "Médico" que volvía a intentarlo. Después de casi una década de buscar el equilibrio entre la Mujer, la Madre y el Médico la vida me ha sorprendido de manera inesperada y me ha hecho perder el equilibrio y caer. Empiezo de nuevo este blog con la intención de que me cure por dentro, de sanarme y poder encontrar al fin el camino que me devuelva algo de sosiego.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Cuando los cocodrilos nos hablan II




Hay gente cuya mirada nos hace mejorar. Son escasos, pero cuando los encontramos, no hay que dejarlos pasar.


La gente se cree que lo importante es la calidad del tiempo que pasa con sus hijos, pero también es importante la cantidad, porque un niño no habla bajo pedido. A veces podemos pasar todo el día con él y es por la noche, en el coche, cuando vuelves de casa que, de golpe, se decide a revelar un secreto, una confidencia, una angustia. Piensas que has esperado todo este tiempo, todo este tiempo que creías perdido y que finalmente no lo era...


He comprendido que la felicidad no es vivir una pequeña vida sin embrollos, sin cometer errores ni moverse. La felicidad es aceptar la lucha, el esfuerzo, la duda y avanzar, avanzar franqueando cada obstáculo.


La vida había continuado después, la vida continúa siempre. Te da razones para llorar y razones para reír. Es la vida, (...) confía en ella. La vida es una persona, una persona que hay que tomar por compañera. Entrar en su corriente, en sus remolinos, a veces te hace tragar agua y te crees que vas a morir, y después te agarra por el pelo y te deja más lejos. A veces te hace bailar, otras te pisa los pies. Hay que entrar en la vida como se entra en un baile. No parar el movimiento llorando por uno, acusando a los demás, bebiendo, tomando pastillitas para amortiguar el choque. Bailar, bailar, bailar.


Estas son sólo algunas de las frases que nos dicen los cocodrilos.

Josephine es una mujer gris, con una infancia marcada por el desprecio de su madre y la sombra que su hermosa hermana proyecta siempre sobre ella. Al empezar el libro, su marido la abandona junto con su amante, su hija la desprecia por su triste existencia y tiene que hacer frente a las deudas que la desbordan.. y sin embargo, y a pesar de una historia tan negra, este libro es como un cuento. Es un libro divertido, que te engancha, que te obliga a leer, que dice frases tan bonitas que las relees una y otra vez. Me ha enamorado. 

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